Stock mínimo, punto de reorden y stock de seguridad explicados con fórmulas y un ejemplo, más los métodos de reposición y los datos que necesitas para no quedarte sin productos.
La reposición de stocks es un proceso esencial en los sistemas de inventarios y ventas: garantiza que los productos estén disponibles cuando se necesitan y evita el exceso de inventario. Aquí te explicamos lo que necesitas saber para reponer tu stock de forma eficiente.
1. Conceptos clave
- Stock mínimo: la cantidad mínima de un producto que debe haber en inventario antes de considerar la reposición.
- Stock máximo: la cantidad máxima que conviene tener de un producto para evitar exceso de inventario.
- Punto de reorden: el nivel de inventario en el que se debe generar una orden de compra para no quedarse sin stock. Se calcula con el tiempo de entrega del proveedor y la demanda durante ese tiempo.
- Stock de seguridad: una cantidad adicional que se mantiene para cubrir variaciones en la demanda o retrasos en la reposición.
- Tiempo de entrega (lead time): lo que tarda un pedido desde que se realiza hasta que llega al almacén.
- Demanda promedio: la cantidad promedio que se vende de un producto en un período (día, semana, mes).
2. Métodos de reposición
Existen varios enfoques, según el tipo de negocio y de producto. Los más comunes son:
a) Reposición por nivel mínimo
Se genera una orden de reposición cuando el inventario llega al stock mínimo o al punto de reorden.
Punto de reorden = (demanda diaria promedio × tiempo de entrega) + stock de seguridad
Ejemplo: si se venden en promedio 10 unidades diarias de un producto, el tiempo de entrega es de 5 días y el stock de seguridad es de 20 unidades, el punto de reorden es (10 × 5) + 20 = 70 unidades. Cuando el inventario baja a 70 unidades, toca pedir.
b) Reposición periódica
Se revisa el inventario en intervalos regulares y se repone hasta alcanzar el stock máximo. Por ejemplo, cada 15 días se genera un pedido que complete el inventario hasta el máximo definido.
c) Reposición según la demanda
La cantidad a reponer es proporcional al consumo. Es útil para productos con demanda variable y puede combinarse con pronósticos para calcular cuánto pedir.
3. Cálculo del stock de seguridad
El stock de seguridad protege contra la incertidumbre en la demanda o en los tiempos de entrega. Una fórmula habitual es:
Stock de seguridad = Z × σ × √T
- Z: valor de la distribución normal para el nivel de servicio deseado (por ejemplo, 1,65 para un 95 %).
- σ: desviación estándar de la demanda diaria.
- T: tiempo de entrega, en días.
El nivel de servicio es la probabilidad de no quedarse sin stock durante la reposición: un 95 % significa cubrir 95 de cada 100 situaciones en las que el stock podría agotarse.
4. El proceso de reposición
- Monitoreo del inventario: las cantidades se actualizan con cada venta, devolución o ingreso de mercadería.
- Alertas: avisar cuando el stock se acerca al punto de reorden o llega al mínimo.
- Órdenes de compra: al llegar al punto de reorden, preparar la orden para enviarla al proveedor, directamente o tras la aprobación de un responsable.
- Control de proveedores: registrar los tiempos de entrega y las condiciones de cada proveedor para pedir a tiempo y con los precios acordados.
- Integración con ventas: lo vendido debe reflejarse en el inventario al momento.
5. Datos que necesitas
- Historial de ventas de cada producto, para calcular la demanda diaria, semanal o mensual.
- Tiempo de entrega promedio de cada proveedor.
- Stock mínimo y máximo de cada producto.
- Stock de seguridad.
- Datos de proveedores: tiempos de entrega, condiciones y precios.
Con un sistema que registre cada venta y cada compra, estos datos dejan de estar repartidos en cuadernos y hojas de cálculo.